lunes, 21 de febrero de 2011

PRIMERA Y ULTIMA VEZ

Por primera y ultima vez hombres y mujeres han alcanzado la igualdad.

Ha llegado el momento en el que la humanidad, debido al salvaje sistema capitalista implantado en el mundo, está a las puertas de la destrucción total.

Quizás puede que los conservacionistas capitalistas, el 20% de la población mundial, puedan evitar la tragedia dejando morir al otro 80% entre guerras, contaminación, privatización de los recursos básicos, aún así la especie civilizatoria está al borde del abismo.

viernes, 11 de febrero de 2011

Esta es larga pero importante.

Los que se preocupan seriamente por el amor como única respuesta racional al problema de la existencia humana deben, entonces, llegar a la conclusión de que para que el amor se convierta en un fenómeno social y no en una excepción individualista y marginal, nuestra estructura social necesita cambios importantes y radicales.
Erich Fromm

Además; laguna antiecológica.

TRIBUNA: MARÍA PAZOS MORÁN
Lagunas en la reforma de las pensiones

http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/Lagunas/reforma/pensiones/elpepueconeg/20110206elpneglse_12/Tes Tras

el acuerdo alcanzado sobre las pensiones, el aumento a los 67 años de la edad legal de jubilación ha quedado matizado, excluyendo de ese requisito a quienes acrediten 38,5 años cotizados a los 65 años de edad. Efectivamente, para esos "trabajadores de toda la vida" (un 71% de los hombres y un 23% de las mujeres que se jubilan actualmente), la rebaja de las pensiones podría no ser sustancial en el supuesto (nada probable) de que la estabilidad en el empleo de ese grupo se mantuviera en el futuro. Pero lo que es seguro es que la reforma será desastrosa para las personas con lagunas de cotización importantes, concretamente mujeres en su mayoría.
Hay que reconocer, sin embargo, que el objetivo de la reforma es "incentivar el trabajo regular y luchar contra la economía sumergida" es difícilmente rebatible. Además, teniendo en cuenta que queda poco margen para aumentar la tasa de actividad de los hombres y de las mujeres no casadas, parecería lógico actuar sobre el gran potencial de empleo regular que constituyen las mujeres casadas. Incentivar la contribución ininterrumpida durante toda la vida, también de todas las mujeres, sería beneficioso para ellas, para la sostenibilidad del sistema de pensiones y para la sociedad en su conjunto. Así que la mayor penalización de las lagunas de cotización que establece la reforma sería razonable si, a la vez, se eliminasen las causas de esas lagunas que luego se penalizan. Desgraciadamente, ese no es el enfoque. Por un lado, no se crean servicios públicos; ni se equiparan los permisos de paternidad con los de maternidad; ni se rebaja la jornada laboral a tiempo completo. Por otro, el último informe de la Comisión del Pacto de Toledo propone que se estudien medidas para que las amas de casa puedan cotizar para la pensión de jubilación. Pero no cabe duda de que estas medidas incentivarían la permanencia de muchas mujeres en el hogar y/o en la economía sumergida, lo que va en contra del objetivo declarado del Pacto de Toledo.
Además ¿quién podría permitirse cotizar por un ama de casa igual que si tuviera empleo? ¿Y qué sistema podría asegurar a las personas sin empleo regular las mismas pensiones que a las que lo tienen? Todo hace suponer que las pensiones de las amas de casa serían menores, lo que es injusto. ¿No sería más sencillo que todas las personas tuvieran sus empleos y sus pensiones por derecho propio, y que se repartiera equitativamente el trabajo doméstico y de cuidados? Quizá digan que eso no es posible porque las mujeres eligen ser amas de casa, pero nadie se cree ya que las jóvenes optan masivamente por esa vocación. El problema es que, cuando se deciden a tener hijos, se encuentran sin servicios públicos de educación infantil accesibles, con maridos que no comparten, con empresarios que las penalizan y, además, con importantes incentivos económicos a las familias para que ellas abandonen definitivamente sus empleos. Ahí está la desgravación por tributación conjunta de los matrimonios en el IRPF, una ayudita si ella se queda en casa (o en la economía sumergida) que se une a los permisos de maternidad cada vez más largos (y mucho más largos que los de paternidad), a los cuales suceden excedencias con reconocimiento de cotizaciones (aunque, nótese: ¡solamente durante un periodo y nunca para el desempleo!).
Ayuditas y promesas: el régimen matrimonial de gananciales ya les promete que todo será de los dos al 50%. Además, ella no debe preocuparse, porque con las cotizaciones de él tendrán una pensión de jubilación y, si pasara lo peor, ella quedaría con la de viudedad.Como parece que todo esto no está siendo suficiente, ahora se les promete una pensión de jubilación (que la Comisión del Pacto de Toledo llama "propia") por sus trabajos de ama de casa. ¡Qué fácil es engañar a una joven madre que de todas formas no tiene otra alternativa! Porque del dicho al hecho va mucho trecho: nadie le advierte que la pensión de viudedad es menor que la de jubilación y se pierde en caso de divorcio; que la liquidación de gananciales suele ser un infierno; que los periodos reconocidos, aunque fueran mucho más generosos que los nueve meses por hijo/a por ahora anunciados, a lo más les dará para llegar a la pensión mínima, porque las bases de cotización serán bajas y porque por ese camino no alcanzará los 37 años necesarios para tener pensión completa ni siquiera a los 67 años.Reintegrarse a un empleo de calidad a partir de los 40 años después de un periodo largo de ausencia es casi imposible; y hoy en día queda mucho por vivir después de los 40 años, con maridos e hijos/as o sin ellos/as. Las mujeres, además de no haber sido educadas para pensar en ellas mismas, y menos a largo plazo, se ven abocadas a descubrir, en su propia carne, todos estos efectos previsibles.
¡Curiosa inhibición del Sector Público en su tarea informativa/formativa! O mejor dicho, ¡bonita forma de tirar la piedra y esconder la mano!Si los incentivos "diferenciales" siguen prosperando, es posible que el Gobierno se quite de encima a unas cuantas demandantes de empleo de esas que empañan las estadísticas. Ellas tendrán que conformarse con esos derechos/compensaciones otorgados en función del trabajo doméstico y de cuidados que, como destaca Diane Sainsbury, 1) siempre son inferiores a los adquiridos por la permanencia en el empleo y 2) nunca son suficientes para asegurarse una renta que permita vivir independientemente.
Por otro lado, la sociedad se verá perjudicada, pues la especialización de las mujeres en el trabajo doméstico es ineficiente e insostenible: los países que continúan por esa vía, como Alemania, Japón, España o Italia, registran las menores tasas de fecundidad del mundo.Entonces, ¿a quién le interesa el mantenimiento de la familia tipo "sustentador masculino/esposa dependiente"? Muy sencillo: a un sistema político-económico en el que, como afirma Vicente Navarro, el poder de clase se alía con el poder de género.El confinamiento de las mujeres en el hogar proporciona a las empresas hombres totalmente disponibles y, como únicos sustentadores, absolutamente sumisos. ¿Qué más les da si se desperdicia la mitad del capital humano del país? ¿Qué les importa que los servicios públicos sean una inversión rentable, si no se apunta a su cuenta de resultados empresariales? El capitalismo salvaje no entiende de razones sociales. Por ello, hace ya casi un siglo la comunidad internacional se unió en torno a la idea del Estado de bienestar, precisamente para poner coto a este fenómeno depredador que ahora vuelve a campar por sus respetos.Hay que reconocer también que el sistema tiene su base social, aunque sea por omisión. La inhibición respecto a estos temas parece sugerir que muchos sectores están sucumbiendo ante los cantos de sirena de este poder patriarcal y económico que parece otorgar a los hombres la descarga sobre la parte débil. Algunos se sentirán privilegiados, pero se equivocan, porque ese camino solo conduce a la barbarie. Y al paso que vamos, cuando vengan a por ellos ya no quedará nadie para protestar.

María Pazos Morán es investigadora del Instituto de Estudios Fiscales y autora del libro Economía e igualdad de género: retos de la Hacienda Pública en el siglo XXI.

viernes, 4 de febrero de 2011

ALTARES MONARQUICOS

Elevan hoy, mediante BOE, a los altares monarquicos a gente como; marqués del Bosque, Vargas LLosa y otros.

En mi altarcito tengo a Victor Jara, a veces me canta canciones preciosas como Recuerdo Amanda y me transporta al "cielo", sinceramente.
También tengo en mi altarcito unos fotos de la sierra de Grazalema tomadas el 23 de enero del 2007, fue un año muy especial para mi. Aprendí demsiadas cosas de golpe y eso hay que saber agradecerlo.
En mi altarcito tengo una foto de mi padre dándome un beso muy cariñoso cuando yo tenía unos 10 años, ella me hace sentirme fuerte en los momentos débiles y siempre me siento querida.
Tengo una siempre viva lila en mi altarcito, no necesita nada para mantenerse erguida.

En mi altar, tengo a veces poemas, a veces frases, lo que tengo muy claro es que soy templo, catedral espiritual, mi vida cotidiana lo atestigua.

lunes, 31 de enero de 2011

La paz y el Cuidado.

La paz fundada en el paradigma del cuidado
2010-06-18

La voluntad de poder de un país sobre otro, el patriarcalismo cultural que todavía margina a la mujer y la explotación de la naturaleza para conseguir beneficios materiales son factores de violencia e impedimentos para la paz. El patriarcalismo debilitó la dimensión de lo femenino, que nos hace más sensibles a todos, y rebajó la inteligencia emocional, nicho del cuidado y de la experiencia ética y espiritual.
Esta parcialidad, negando la dimensión anima (lo femenino), no ha dejado de afectar fuertemente a la ética. El núcleo de la moralidad clásica heredada de los griegos y perfeccionada por Kant, Habermas y Rorty tiene como base inconsciente la experiencia del animus (lo masculino). Por eso se funda sobre dos pilastras básicas: la justicia, que se expresa en los derechos y en los deberes de los hombres (dejando invisibles a las mujeres), y la autonomía del individuo, en la idea de que solamente un ser libre puede ser un ser ético.
Pero esta visión es parcial pues deja fuera dimensiones fundamentales, propias mas no exclusivas de lo femenino (anima), como son las relaciones afectivas que se dan en la familia, con los otros, con la naturaleza y con todos los que nos sentimos relacionados. Sin tales relaciones, la sociedad pierde su rostro humano. Aquí más que justicia se necesita la categoría mayor, que es la del cuidado. El cuidado es un paradigma que se opone al de la dominación. Es aquella relación que se preocupa y se responsabiliza por el otro, que se envuelve y se deja envolver con la vida en sus muchas formas, que muestra solidaridad y compasión, cura heridas pasadas y previene heridas futuras.
La base empírica es la experiencia –tan finamente analizada por el psicoanalista inglés D. Winnicott– de que todos necesitamos ser cuidados, acogidos, valorizados y amados, y deseamos cuidar, acoger, valorar y amar. Portadoras privilegiadas, mas no exclusivas, de esta experiencia son las mujeres. Ellas están ligadas directamente a la vida que necesita cuidado, como la maternidad, la alimentación, el desvelo en la enfermedad, el acompañamiento de la educación. Estas características son propias del principio femenino (anima) que se encuentra también en el hombre y que las realiza a su manera.
En el trasfondo de esta ética del cuidado hay una antropología más fecunda que aquella tradicional, base de la ética dominante: parte del carácter relacional del ser humano. Él es fundamentalmente un ser de afecto, portador de pathos, de capacidad de sentir y de afectar y ser afectado. Además de la razón intelectual (logos) está dotado de la razón emocional, sensible y de la razón espiritual. Es un ser-con-los-otros y para-los-otros en el mundo. No existe aislado en su espléndida autonomía, vive siempre dentro de redes de relaciones concretas y se encuentra permanentemente conectado. No necesita un contrato social para poder vivir junto a otros. Su naturaleza consiste en vivir comunitariamente.
Sin duda, para tener una cultura de la paz duradera necesitamos instituciones justas, pero el funcionamiento de éstas no puede ser formal ni burocrático sino humano, cuidadoso y sensible a los contextos de las personas y de sus situaciones. Más que nada, debemos alimentar una cultura generalizada de cuidado para con la Tierra, y las personas, especialmente las más vulnerables, y de atención a las relaciones entre los pueblos para evitar la guerra.
En vez del gana-pierde pasa a funcionar el gana-gana. Con esta estrategia se disminuyen los factores de tensión y de conflicto. Para llegar a la paz son relevantes las virtudes asumidas conscientemente, como la transparencia, la disposición al diálogo y a la escucha, la acogida cálida del otro. Lo enfatizó el presidente Lula al abordar la cuestión de Irán bajo la amenaza de la truculencia estadounidense y sus aliados por causa del enriquecimiento de uranio para fines pacíficos (pretexto para controlar el petróleo y el gas).
Pero hay una dimensión subjetiva y espiritual que refuerza la búsqueda de la paz. Es la capacidad de perdón y de olvido de viejas disputas y conflictos. Hoy que las culturas se encuentran, hacen patentes las tensiones históricas que separan a los pueblos. Hay que mirar siempre hacia delante en la construcción de una nueva relación fundada en una alianza de cuidado entre todos.

Tomado de; http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=385

domingo, 23 de enero de 2011

PAZ

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Señor... ...Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar. ¡Señor...si yo me olvido de tí, nunca te olvides de mí!

Mahatma Gandhi

Rezar, mirar en mi interior, confiar en la vida... muchas formas de vivir una espiritualidad que me haga comprender la bondad en la humanidad, esa es mi intención. Mirar la bondad de frente, amorosamente respirar cada instante.

miércoles, 12 de enero de 2011

PO SIIIIIIIII

PO SIIIII.......
Po si quieren alargar las jubilaciones por qué acaban de jubilar en empresas de la zona a gente con 48, 50 y 51 años de edad.


Po si no les importan que las personas desempleadas no cobren ningún tipo de ayuda por qué a la mayoría de las personas con discapacidades mínimas (Y CON PAGUITAS) les fascilitan contratos en empresas las cuales pagan sueldos infimos y no contratan a gentes desempleadas (que no reciben ninguna ayuda económica).

Po si hay tanto deficist por qué siguen gastando tanto en armas y en una defensa que no defiende.

Po si hay que defender defiendanmé del estado de las multinaciones o de las dictaduras del mercado.

Po si hay que ser sostenibles no permitan que se fabriquen las cosas para que tengan OBSOLESCENCIA PROGRAMADA.

Po si queremos un ambiente entero en vez de medio, hagan un gobierno global equanime.

Po si hablan de derechos, hablen de responsabilidades.

Po si de verdad quieren ciudadanía hagan que el aprendizaje sea también para los empobrecidos.

Po si quieren salud, respeten los ritmos humanos.

Po si quieren belleza, respeten la Vida.

Po si, po sí, po sí, po sí.

Ah po si ETA quiere la paz, bienvenida sea.

sábado, 8 de enero de 2011