martes, 5 de enero de 2010

CABALGATA


La cabalgata de los Reyes Magos.

Cuando era pequeña no recuerdo haber ido a ver la cabalgata de Reyes. No digo que no haya ido pero no lo recuerdo. No fue nunca el día de reyes un día muy mágico, en mi infancia. Tengo una foto, cuando tenía cuatro años, al pie del árbol de navidad en la casa de mis abuelos, con cara de pena y apunto de llorar. No se porqué el día de reyes siempre me produjo insatisfacción. Los de mi tiempo no teníamos televisión, ni mucho donde elegir. Recuerdo alguna que otra muñeca, cochecito de niñera, cacharritos de cocina…Un año cuando suponía que ya estaban los regalos guardados en el armario (desaparecía la llave por esas fechas) hice todo lo que pude para abrir aquella puerta del armario. Cuando llegó mi madre nos vio a mi hermano y a mi jugando con todo lo que yo había conseguido sacar del armario. Recuerdo que una de las cosas era una canastilla con las colonias, jabones y demás para jugar con las muñecas. Aquel año sí recuerdo que disfruté muchísimo.
Luego cuando me ha tocado hacer de “reina maga” también lo recuerdo con sentimientos complejos. No solían ser días satisfactorios, unas veces por poco, otras por no acertar, otras por cuidar de la economía sin dejar de buscar la ilusión…Iba con mis hijos a ver la cabalgata.
Aquello de tirar los caramelos me pareció siempre un tanto agresivo. Mi hija lloraba, se asustaba. Como fue la primera nieta no dejaron de regalarle muñecas, una vez llegé a contarle treinta (que falta de creatividad por parte de la family…) Este año le va a encantar el REGALAZO, se lo llevamos este fin de semana a Madrid, es marca Toyota.
Con lo que hace años que disfruto y bastante es con la carta que escribe mi hijo, a mi hija no le gusta hacerlo. Tengo guardada muchas cartas y todas son divertidísimas. Yo procuro responderle. Son un misterio que nos une sutilmente.
Este año apoltronada en el sofá disfruto viendo la cabalgata de Madrid. Disfrutaré muchó haciendo de reina esta vez. La única persona que siempre ha sabido hacerme disfrutar con los reyes es Pepe. Siempre sabe encontrar ese detalle sencillo, con el que tocarme el corazón. Él tiene la habilidad de emocionarse profundamente por estas fechas, su amor es envolvente.

Dice algo que es la clave de su felicidad: - Fui un niño feliz, tuve una infancia feliz.
Gracias REY MAGO.

3 comentarios:

Karen Dinesen dijo...

Es una suerte tener al Mago en casa.Y lo que es mejor...¡Todo el año!.
Enhorabuena, Bely.
Un abrazo mágico (te envuelve dos veces, jeje).

miner dijo...

Un toyota nada menos, no se me ocurrió a mi, total lo traen los Reyes "Magos". Aunque Mary siempre me dice que no son Magos que son Majos.
Lo de las muñecas, yo creo que era lo que había. Lo mismo que para los niños los fuertes con indios y vaqueros,las pistolas de restallos y poco más.
!Ala pa la cama que llega Pepe!

arobos dijo...

En parte, somos niños siempre; esperamos el regalo y que alguien acierte en la elección. La ilusión nunca se jubila.