

Mientras oía la conferencia me acordé de mi amiga Lucre (Lucrecia Baeza), cuánto habría disfrutado con aquella exposición. Yo cada vez que voy a Madrid disfruto, y bastante. A veces siento en mis adentros aquello de que "De Madrid al cielo".
Es cierto que viajar engrandece el alma. Al menos amplia el horizonte humano. Poder convivir tantas personas y en una relativa paz, me extremece. Mi deseo es irme a vivir a Madrid. Algunos amigos me dicen que vivir allí es extresante, pero se bien que no porque el estress lo lleva uno dentro, no está fuera. Afortunadamente dentro de mi sólo existe las ganas de compartir y comunicar y eso puedes hacerlo en cualquier sitio, lo que no es fácil es conseguir un empleo y allí parece que de eso hay más que aquí en Jerez, la ciudad del paro por excelencia.