lunes, 19 de octubre de 2009

FEDERICO GARCIA LORCA

ALMA AUSENTE / Federico García Lorca













No te conoce el toro ni la higera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
no te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
una de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimieto

La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por lo olivos.


PD: Ahora estoy conociendo el alma.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Estas triste? yo también escribo por detrás.

Alfonso dijo...

Un poeta que me cuesta, de verdad. Y mira que es bueno. Un genio, pero no me entra. Soy más de Machado, de Miguel Hernández. O más romántico, de Bécquer o romántico y comprometido como Benedetti. Pero Lorca, .. .mucho Lorca es.

Karen Dinesen dijo...

¡Bely!! te aseguro que no había visto tu entrada!!. Ando tan mal de tiempo que sólo abrí mi blog para colgar lo que había hecho sobre Lorca y no consulté ningún otro.Fue ahora, antes de irme al trabajo, cuando decidí mirar por si alguien había comentado, vi tu comentario y entré en tu blog.
¡¡A eso se llama sintonía!!
Un abrazo

Lembranza dijo...

Muy bueno Lorca. Yo también estoy conociendo el alma. Sigue asi. Un saludo

miner dijo...

Seronda y tú, con vuestras poesías sobre Lorca, lográis abrir lo que la justicia trata de cerrar.
Un saludo

arobos dijo...

Este sí que es el gran Federico, no Federico El Grande. Merece que lo saquen de donde está enterrado y le den una digna sepultura, como a todos los que como él están arrojados a las cunetas de la historia.