martes, 26 de abril de 2011

MANIFIESTO





Como creyente y "miembra" de la iglesia siento verdadera verguenza con esta práctica. Supone un auténtico escandalo evangélico. Jesús sacaría nuevamente el latigo en el templo, la única vez que Jesús se mostró violento en el Evangelio.
Yo siento mucha verguenza de todo esto, como también me sentí indignada cuando mi obispo fue llamado para obispo castrense, después de eliminar una escuela de monitores de catequistas que llevabamos 25 años trabajando de forma evangelica, desde el pueblo y con el pueblo.
Sigo creyendo en Jesús pero cada vez me resulta más imposible confiar en la jerarquía eclesial, Jesús de Nazaret estaría de acuerdo conmigo. Aunque el papa se enfadaría conmigo. Allá él, con su interpretación de los textos.
Yo esto no puedo soportarlo, lo comparto para desahogarme de la rabia que me produce saber que esto pasa en mi pueblo, en mi comunidad. Que triste Señor!!!!.

7 comentarios:

belijerez dijo...

Además uno de ellos llevaba una esvastica tatuada en el brazo.

Paco Piniella dijo...

Suerte en ser creyente.

belijerez dijo...

Creer o no creer es una facultad, que a menudo provoca conflictos con uno mismo. El problema es cuando esas creencias llegan al absurdo que nos presenta el video, por ejemplo.

Antonio dijo...

Yo no soy creyente dogmático, pues va contra mis principios. Solo creo en la gente y en las cosas hasta que no me demuestran lo contrario, y ahí cambio mi credo para adaptarlo a la realidad...
En todo caso en la próxima entrada de mi blog habló de eso del templo que tú refieres.
Un abrazo

Antonio dijo...

Terrible escena donde se pretende conjugar lo inconjugable. Si Cristo levantara la cabeza?

emejota dijo...

Querida amiga, dejé de serlo hace algún tiempo, me siento liberada pero sigo más dolorida si cabe por lo que tenemos que ver y la ignorancia que parece aumentar en progresión geométrica. Un fuerte abrazo.

María del Mar dijo...

Te entiendo y aún recuerdo cuando te conté que fuí militar.
Te entiendo y lo comparto desde tus creencias, yo ya ni las poseo. Es un sin sentido esa "ceremonia" de armas.
Un beso muy gordo Beli.
Algún día podremos destruirlas, pero quizás ya eso no lo veamos.
Otro beso.