martes, 23 de febrero de 2010

Gracias Papá


M. Gascón (1998): “El objetivo de la vida no es la muerte, sino la trascendencia. Y trascender es entregar a los demás lo que cada ser humano pueda aportar al perfeccionamiento o mejoramiento de la humanidad. Por eso hay dos clases de vida: la vida que muere y la vida que trasciende y que nunca muere del todo”

Mi padre murió el domingo (21 febrero 2010) pero no murió del todo. Me dejó todo su amor, que es mucho, en sus abrazos, en sus palabras, en sus gestos. Se quedó y permanecerá por siempre en la conciencia global de ser lo que es, AMOR.

Aunque fue un hombre de su tiempo, bastante machista, supo vivir y dar amor. Al menos a mi me lo dio de todas las maneras posibles. Sabía estar unido a la naturaleza, confió siempre en si mismo, trabajó y amaba su trabajo. Como arrumbador, veneraba al vino como zumo de los dioses. Era un hombre compasivo que sabía ponerse al lado del que sufría. Su machismo, a veces, le impedía ser auténticamente feliz. Se cuestionaba la injusticia constantemente.

Un día siendo yo muy niña me dijo: - ya sabes las cuatro reglas, enséñamelas. Fue tajante. Y aprendió a multiplicar y dividir. Le encantó por un tiempo hacer cuadernos de problemas Rubio. Los últimos años de su vida los pasó haciendo Sopas de Letras, según decía para no olvidar.
Disfrutaba en el campo cogiendo caracoles, tagarninas, espárragos…eran sus momentos paradisiacos. Vivió sin padre, hijo póstumo y de la guerra civil española, pasó hambre. Disfrutaba de la comida en común, o “del cucharón y paso atrás” como del ágape divino.

El mar era otro de sus aposentos, disfrutaba bañándose, pescando, cogiendo cangrejos en el Rio San Pedro (cuando abundaban los cangrejos). Sobre todo disfrutaba nadando. Le encantaba irse hacia el horizonte, casi perderse…siempre fue un buen nadador.

Ahora nada conmigo en el universo, ríe, me da la mano, rema en el Guadalete o come de aquel lebrillo lleno de “papas” y nos reímos… Siempre permaneceremos juntos eternamente.
Gracias papá por tu vida y la mía.

10 comentarios:

mary dijo...

Beli lo siento mucho, si te sirve de consuelo, pienso que para los hijos los padres nunca mueren, se quedan en nuestra cabeza y en el corazón, al menos ami me pasa.....besinosssss

AGUSTIN FERNANDEZ DEL CASTILLO SUARDIAZ dijo...

Hola Beli,

Siento lo de tu padre.

Ya veo que me has puesto en tu blog. Te doy las gracis. Yo te pondré en el mio.


Hasta otro momento,
Agustin
Nisargadata, el testigo de la mente.

Oye, Tania, la del blog AMOR CONSCIENTE es jerezana aunque viviendo ahora en coruña.
http://taniafmamorconsciente.blogspot.com/


se llama Tania

MAMÉ VALDÉS dijo...

Solo te puedo decir los siento, no me salen palabras, te queda el recuerdo como tu bien dices de su risa y que siempre te guiará de la mano, y el recuerdo no muere, un gran saludo.

Alfonso dijo...

Vaya lo siento, no me enteré, ya sabes, qué te voy a contar qué no sepas, qué asco de mes de febrero, espero que tu madre esté bien, un abrazo

José Ramón dijo...

Beli lo siento mucho la vida es pasajera nos vamos en un día determinado para siempre solo quedan los recuerdos y las buenas obras

Saludos

miner dijo...

Lo siento.

Anónimo dijo...

Eres una mujer interesante. Una gran mujer diría yo.

SOY YO.

__MARÍA__ dijo...

Siento lo de tu padre y siento no haberme enterado antes del correo que te escribí...¡disculpa! Te habría dicho algo, aunque haya poco consuelo para esa pérdida.
Yo tengo al mío presente (no sé si has leído ésto: http://buenamaria.blogspot.com/2007/05/para-mi-padre.html) y cada día que pasa es un día más que lo echo de menos.
¡Te acompaño en el sentimiento!
Besos

AROBOS dijo...

Triste pero hermosa entrada. Son sentimientos que compartimos. Lo siento.

Anónimo dijo...

Beli primor, siento lo de tu padre.ânimo. Taba